“Joker”, de Todd Phillips, Elogio A La Locura.

¿Qué hace a una película conectar con el sentimiento de toda una generación? Era la duda perturbando a Robert De Niro, al ser entrevistado para un documental y en su afán por descifrar la razón detrás del éxito e inmortalidad de la obra cuyo legado más esplendoroso fue la consolidación de uno de los dúos más amados por los cinéfilos: el “Taxi Driver” de Martin Scorsese. Su rostro pensativo, atrapado en un fotograma en blanco y negro, engalanando su silencio absoluto, revelaba la ausencia de conjetura alguna como respuesta. En entrevista para un medio estadounidense, el cineasta a cargo de ese clásico confesaba el dolor físico sentido al filmar otra pieza centrada en un personaje renegado, perdido, aislado de la sociedad como lo es el protagonista de “The King of Comedy”, por sentirse identificado con él a profundidad, por recordarle su vida antes de haber alcanzado el estrellato como realizador audiovisual.

Se ha hecho muy fácil para algunos demeritar la obra de Todd Phillips sobre el villano más perfecto de la cultura popular, el “Joker”, calificando lo visto como una mera fusión entre las dos cintas de Martin Scorsese con Robert De Niro como centro gravitacional absoluto. Y es innegable que así es. “Joker” pudo haber sido presentado a la Warner en un formato de tipo: “Travis Bickle meets Rupert Pupkin”. El problema, el argumento imposible de encontrar por algún lado en esos comentaristas sobrados, es el reconocer que esa mezcla es una tan peligrosa y complicada de concretar con éxito como lo es la fusión nuclear. Se requiere de mucho para desarrollar en un mismo personaje dos personalidades tan complejas, embarazosas, peliagudas y peligrosas; y más aún, de insertar esa ficción en el zeitgest, el espíritu, el pensar y sentir de toda una generación.

18873

Leer más »

Anuncios

«House Of Cards», La Revolución De Netflix Que No Fue.

Durante la década de los años ochenta, la gran pelea comercial del mundo ocurrió entre los gigantes Pepsi-Cola y Coca-Cola. En los noventa, la batalla se trasladó al mundo de la tecnología con Apple y Microsoft como protagonistas. Para los primeros dos mil, el enfrentamiento estaría entre Facebook y Google. Para esta segunda década del milenio, los titanes sacándose sangre serán HBO y NETFLIX. Ya es famosa la frase que hizo Reed Hastings, CEO de la última, después del estreno de la niña consentida de la compañía de streamming, «House Of Cards«: debemos convertirnos en HBO antes que HBO se convierta en nosotros. Y es que el revuelo de la serie posterior a su estreno fue tan enorme, que podemos decir, honestamente, pateó las bases del negocio del audiovisual casero a nivel mundial. Hoy, HBO está ya lanzada al mundo de la retransmisión digital, consagrándose como la marca reina en contenido televisivo, pero por un momento, su reinado parecía haber llegado a su ocaso.

La televisión pasaba por un gran momento en el mundo; pero quedaba en el aire la idea que el rey de la industria era la compañía de Time Warner. Se admitía la existencia de buenas series en otros lares, pero la «calidad HBO» era la que mandaba. Eso, en muchos sentidos, era cierto. Cuando NETFLIX estrenó «House Of Cards», se realizó una movida tan impresionante en la mesa del ajedrez televisivo mundial que, por primera vez, el rey se sintió en jaque. Por supuesto existían «Breaking Bad«, «Mad Men» y, sobre todo, «The Walking Dead» en sus primeras temporadas, producciones que habían alcanzado niveles de admiración escalofriantes. Pero durante más de una década, quien lideraba la pantalla chica, quien innovaba, quien colocaba las pautas a seguir era la cadena cuyas siglas significan Home Box Office. Cuando nació «House Of Cards», no solo se estrenaba una nueva serie, de insuperable calidad artística, se le proponía al espectador una nueva manera de disfrutar el contenido.

Cards-5
Frank Underwood: «Welcome to Washington».

Leer más »