“T2: Trainspotting”, Una Sobredosis De Puro Cinema.

“Escoge Cine”, podríamos decir extasiados después de ver la última producción de Danny Boyle, una secuela de su obra de culto de los años noventa, “Trainspotting“. Basada en la continuación del libro (“Porno” de Irvine Welsh) cuya primera parte dio origen a esta franquicia inglesa, “T2 Trainspotting” es puro cinema. Parafraseando a Jack Lemmon, podemos decir que una de las instrucciones más brillantes dadas por director alguno, alguna vez, fue aquella impartida por Billy Wilder en medio de un set, quien al actor le espetó sobre una toma: “está muy bien, pero no tiene nada interesante”. David Fincher, otro maestro, explicaba en una entrevista que hay dos posibilidades para posicionar la cámara en un plano: el correcto y el otro. En “T2 Trainspotting” Boyle obedece y fusiona las máximas de los dos célebres directores y crea un viaje audiovisual en donde cada plano no sólo es el correcto, sino además el más impactante.

Michael Mann, un explorador brillante de la imagen del cine, comentaba en aquellos días cuando se debatía si el celuloide o el digital era lo mejor para la industria, el error generalizado en el que caían sus colegas, al considerar el segundo como un mero reemplazo del primero; y no, por el contrario, un medio capaz de crear su propia estética y, por ende, la posibilidad ofrecida de desarrollar una nueva narrativa visual.

Boyle, y Anthony Dod Mandle, su regular director de fotografía, han tomado el postulado de Mann y lo han convertido en una realidad (al igual que el cineasta norteamericano), creando en sus filmes una nueva estética, plasmada en la pantalla por las ventajas contraídas del uso de cámaras y sistemas de edición digitales: nuevos ángulos en los planos, filmación nocturna clara, colorización más fuerte, movimientos de cámara más ágiles… haciendo con ésto que el visionado de cada una de sus obras sea una total exquisitez para el sentido de la vista.

T2
Un bello lienzo de un autor digital

Vittorio Stotaro, leyenda de las imágenes en movimiento desde el estreno de la inmortal “Apocalypse Now“, añoraba en una entrevista el momento, muy temprano en su carrera, cuando decidió encerrarse por dos meses con tal de leer la mayor cantidad de novelas posibles, visualizar de manera enfermiza las películas que pudiera y contemplar todas las pinturas que tuviera a su alcance. En sus palabras, es esa la decisión más importante de toda su carrera profesional, puesto que, agregamos acá, le permitió evolucionar desde ser un simple técnico de cine, a un artista de la cámara, la luz y el color.

Es imposible no rememorar esas frases cuando se ve “T2 Trainspotting”, dado que la maestría técnica plasmada en la pantalla tiene como objetivo encontrar las mejores herramientas para contar, audiovisualmente, la historia desarrollada. Los ángulos escogidos, los colores plasmados y los movimientos de cámara, tienen como objetivo la transmisión de una emoción al espectador y transportarlo a la vida de los personajes. Uno en especial sobresale en ese sentido,  y se da en la escena del bar cuando Renton canta una improvisada canción para un público inesperado. El paneo y posición de la cámara, conseguidos gracias a los avances en el digital, nos permite pasar de estar en la perspectiva del cantante y de la audiencia en un segundo, de una manera única.

T2-Trainspotting 2
Un ángulo cinematográfico hijo de la era digital.

Los hechos de esta continuación ocurren dos décadas después de que estos personajes se pasearan drogados por las calles de Edimburgo y se ubica, producto de los avances tecnológicos, en mundo visualmente totalmente diferente. Uno donde las redes sociales e Internet dominan nuestra vida, transformado la estética de todo los que nos rodea, a lo que Boyle y su editor, el insuperable Jon Harris (quien captó la atención de toda la industria del cine desde el estreno de “Snatch“), plasmaron a la perfección, haciendo de la  película una poderosa representación de esta era digital. Un fotograma que define una era es toda la secuencia de Renton y Simone (Sick Boy) acelerados por la cocaína.

Cuando la tecnología logra potencializar la historia, un filme pasa a denominarse en todo el sentido de la palabra una “obra”, haciéndole honor al título de “séptimo arte” que tiene el cine. Eso logra, y debe ser el objetivo de todo filme, que la experiencia vivida se convierte en una cinematográfica, en una mágica. “T2 Trainspotting” es exactamente todo eso. Y es que era, nadie más que Alfred Hitchcok, quien se lamentaba del alejamiento que el sonido le había dado al cine de ser un medio poderosamente visual. El maestro británico sacudió al mundo con sus metáforas en imágenes en medio de sus películas mudas. En su época, explicaba él una situación, emoción o conflicto con tan sólo los ademanes de los actores, los trucajes del medio o los simbolismos, como si de un jeroglífico en movimiento se tratara. Nunca recusó él del sonido, pero sí del hecho que éste hubiera corrompido al film, llevándolo a abandonar gran parte de su potencial expresivo, el que estaba en poder comunicarse a través de medios estrictamente fotográficos. Danny Boyle, en estas dos películas, se erige como el heredero que nunca tuvo el maestro.

Danny Boyle
El Genio Creador, Danny Boyle

En un artículo anterior contábamos que Francois Truffaut consideraba que “Nicholas Ray es cinema”; en ese mismo texto proponíamos que un afamado crítico de cine moderno estipulara que “Martin Scorsese es cinema”; y ahora, en estas líneas, nos atrevemos a decir que “Danny Boyle es cinema digital”. Y sustentamos nuestra atrevida sentencia dejando este largometraje como prueba. Precisamente por eso, por la fuerza audiovisual intrínseca en cada plano y secuencia, es que no se puede dejar de ver esta película en una pantalla inmensa de cine, más de una vez.

T2 Trainspotting
Renton y Sick Boy 20 años después.

Robert Zemeckis explicaba su visión de “Back To The Future II” diciendo que el público, cuando va a ver una secuela, lo que busca es repetir las emociones vividas en la primera. Prácticamente, como si de una mujer se tratara, lo que la audiencia quiere ver es la misma película; pero diferente. Lo anterior no es una crítica al género femenino; por el contrario, es un reconocimiento a la profundidad de su pensamiento. También, a la genialidad del director, puesto pudo traslapar esa idea a una obra de cine y materializar la contradictoria sentencia. “Back To The Future II” es la misma película que “Back To The Future“; pero diferente. Boyle y John Hodge, el guionista, hicieron en la cinta acá reseñada, algo incluso superior.

No hay sentimiento que nuble más la razón que la nostalgia y en “T2: Trainspotting”, se logra mezclar la modernización de la historia explicada anteriormente, con los momentos icónicos de la primera y vieja producción. El regreso de Renton a Edimburgo no sólo trae recuerdos a los espectadores; sino también a los personajes, quienes mientras pasean por las mismas calles, traen a su mente varios hechos de la primera parte de la historia, los que el director convierte en imágenes, usando los mismos planos que nos deslumbraron en el metraje estrenado hace veinte años. Los recuerdos de un personaje, convertidos en realidad a través de un plano cinematográfico, es, imposible definirlo de otra manera, cine en su estado más puro.

Más aún, Boyle filma muchos momentos de la continuación, posicionando toda su puesta en escena de la manera exacta como las organizó hace dos décadas, creando unos fotogramas alucinantes en la pantalla. También, y por supuesto, las referencias a la primera entrega no sobran: el momento en que Renton pone su mano en el capó de un auto y ríe; o en el que está buscando un baño y se hace el guiño a la escena que, por otra parte, hizo famosa a “Trainspottting” (la de “el peor baño de Escocia”), son memorables.

T2
La nostalgia hecha cine

Jean Pierre-Jeunet, confesaba en una entrevista, se vio obligado a interrumpir y abandonar el casting de “Amelie” en el momento en que Audrey Tautou comenzó a leer su guion, buscando un lugar dónde esconderse de todos los presentes y poder llorar en paz, puesto la felicidad que sentía lo desbordaba al darse cuenta que frente a él estaba la actriz que inmortalizaría a su personaje. Aunque ya había trabajado con él, Danny Boyle debió haber sentido algo similar en el momento que Ewan McGregor comenzó a interpretar a Mark Renton.

Igual de imposible que es pensar en un actor diferente para Vito Corleone en “The Godfather“, o para Vicent Vega en “Pulp Fiction“; McGregor es Renton, el heroinómano escoses que impactó al mundo mientras buscaba su dosis en un inodoro increíblemente sucio, o se disponía a preparar una nueva inyección mientras lloraba por la muerte de un bebé por insuficiencia alimentara, causada por el descuido de una madre tan llevada por la heroína que le impedía escuchar los llantos de su criatura.

mark_renton_by_namecchan-d7k3y6v
Mark Renton (By Cchan)

En todo este texto hemos sido cuidadosos a la hora de hablar de este filme como una obra audiovisual. No es por ser quisquillosos; pero si buscando ser exactos. El uso de la música de Danny Boyle siempre ha sido espectacular. Desde el renacimiento que le dio a “Lust For Life” de Iggy Pop, la masificación de “Porcelaine” y “The Day” de Moby, y la inmortalizada a “Born Slippy” de Nuxx, el cine de Boyle es uno imposible de separar de sus bandas sonoras. Acá está a la altura, lo que es mucho decir cuando en el pasado se ha logrado tales cimas.

Ver “T2 Trainspotting” es chutarse una inyección de cine aplicada a través de nuestros sentidos de la vista y del oído. Una obra que ha pasado desapercibida por nuestra generación, más atraída con los carros voladores e indestructibles que manejan personas con una relación proporcionalmente inversa entre el tamaño de sus músculos y el de su cerebro; pero que algún genio cinematográfico del futuro le dará su espacio en el Olimpo del cine, donde merece estar. Esa es, por lo menos, nuestra esperanza y la razón de haber escrito tan largo texto.

Trainspotting
Un obra que definió a una generación. (Renton, by Kevin Monje)
Anuncios

3 comentarios en ““T2: Trainspotting”, Una Sobredosis De Puro Cinema.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s