“El Capo” de Marlon Moreno Solarte.

Colombia es un país particular. Para muchos de sus ciudadanos, el que se produzcan “narconovelas” nacionales, es causal de la mayor indignación puesto éstas, según mis compatriotas, dañan la imagen y nuestro buen nombre a nivel internacional.

No obstante, esas mismas personas que se rasgan las vestiduras con la emisión de cada capítulo, son, en gran parte, las mismas que votan en las elecciones, de manera mayoritaria, por un partido político cuyos integrantes están casi todos en procesos judiciales por nexos con grupos criminales narcotraficantes.

En breve, Colombia es un país indignado con las “narconovelas“; pero feliz con la “narcopolítica

Marlon Moreno en
Marlon Moreno en “El Capo”

Más aún, son esas mismas personas, muchas de ellas de fino gusto y sofisticada clase en sus modales, las que al ser preguntadas por sus filmes favoritos, no dudan en colocar a “The Godfather“, de Francis Ford Coppola; “Goodfellas“, de Martin Scorsese; o “Scarface“, de Brian De Palma, en la lista.

Es decir, no solo nos movemos en medio de la incoherencia, sino también en la doble moral, dado que si juzgamos estas producciones locales como dañinas para la cultura colombiana, deberíamos también vilipendiar de estos clásicos inmortales del cine, por ser contrarias a las buenas costumbres italianas y, en el caso de la última, a las cubanas.

Por supuesto, hacer algo de lo anterior es una completa estupidez.

Marlon Moreno en grabaciones de
Marlon Moreno en grabaciones de “El Capo”

Y es que estos debates, en donde se culpa al arte de los males de la sociedad, realmente son movidos por la ignorancia y motivados por intereses egoístas que buscan desviar la atención de los hechos que realmente importan. Cuando Paramount dio luz verde a “The Godfather“, los italo-americanos de los Estados Unidos se sintieron ofendidos porque sentían la película como un irrespeto hacía ellos.

Un gran grupo de ciudadanos se organizó y movilizó, con tal de detener la producción, ellos bajo la batuta de la “Italian-American Civil Rights League“, institución presidida en esos días por Joe Colombo, líder de la familia Colombo, una de las “Cinco Familias” que controlaban el crimen organizado en la ciudad de Nueva York.

Lo que Colombo quería no era cuidar la tradición italiana, lo que realmente le preocupaba era que en el filme se fuera a develar (puesto él no sabía de que realmente se trataba), como hacía la mafia sus negocios. Igual pasa en nuestro país, donde se quiere culpar a la televisión y el cine de nuestra situación de violencia, y no a las injusticias sociales y económicas que lo han consumido durante décadas.

El Capo 3
El Capo 3

Ahora, el problema radica, según los opositores a este tipo de programas, que se puede incentivar a un joven a seguir este oficio, dado la manera que los narcotraficantes están representados en la pantalla. Pero, ¿no hicieron lo mismo Marlon Brando, Al Pacino y Robert De Niro cuando interpretaron a los integrantes de la familia Corleone? ¿Por qué cuando un joven ve una película norteamericana sobre la mafia italiana está culturizándose; pero cuando ve una producción de acá sobre el negocio de las drogas ilícitas está criminalizándose? Hay una doble moral que no cuadra por ningún lado.

Más aún, para gusto del responsable de estas palabras, la manera en que Marlon Moreno abordó a su personaje es la forma como se debe desarrollar uno. Y es que bien lo dijo alguna vez Stanley Kubrick, “el arte consiste en re-modelar la vida, pero no en recrear la vida, ni en crear vida”. Eso, lo entendió a la perfección el actor a la hora de diseñar su Pedro Pablo Leon Jaramillo. No lo copió de la vida: sino que lo recreó y lo modeló, con tal de darle una perspectiva nueva frente a los ojos de la audiencia. Eso, puesto donde sea, es una propuesta artística.

Pedro Pablo León Jaramillo
Pedro Pablo León Jaramillo

Puede gustar o no, ser amada o vilipendiada; pero eso es precisamente lo que busca un actor cuando toma un riesgo artístico, como el que tomó el protagonista de la serie. Más aún, desde una perspectiva personal, digo que el ejercicio debe ser aplaudido, puesto logra hacer visualizar a ciudadanos normales, la manera como un sector de la sociedad vislumbra a estas personas.

Para la mayoría de los civiles, el narcotráfico es un negocio que se ve desde la distancia y con el que nunca se involucrarán. Para ellos, nosotros, si se me permite, el líder de un grupo dedicado a este oficio es un mero “patán con plata”. Un ciudadano de segunda clase, que no puede comprar con plata la decencia de la clase media y alta trabajadora. Pero no es así para quienes están en ese mundo. Para ellos, un capo de la mafia es un líder, un astuto, un estratega, un ser inteligente, alguien al que emulan y admiran, con el que quieren estar y como el que quisieran ser.

¿Un Villano?
¿Un Villano?

Al trabajar Marlon Moreno el personaje de esa manera, creando un “narco” leído, instruido, elegante, atractivo, bien vestido; lo que logró fue dejarnos ver a todos a un criminal de este tipo, pero de la manera en que lo ven sus subalternos, y no cómo lo vemos tradicionalmente, desde nuestra inmerecida posición de superioridad. Por eso es que es tan fascinante el personaje; porque el darle una nueva perspectiva a un cliche se crea un icono. Y “El Capo” para mucha gente lo es; como personaje, no como modelo a seguir. Eso, de nuevo, es una propuesta artística.

Ahora, vivimos en una sociedad de villanos, en donde se critican estas series pero no el accionar de instituciones y empresas consolidadas, que pueden llegar a ser tan criminales como el peor. En Colombia la gente se indigna porque se hacen estas series, sobre personajes que le hacen “mucho daño” a la humanidad. No obstante, los habitantes de este territorio son felices comprando computadores Apple, realizados en Asia bajo formas de esclavitud moderna; estarán felices viendo el mundial de fútbol de la FIFA en Qatar, donde han muerto más de 5.000 obreros en los trabajos de la sede producto de las horribles condiciones laborales; y seguirán comprando en Zara, una de las marcas culpables de la caída del edificio en Bangadlesh, donde miles de mujeres que estaban cosiendo su ropa murieron.​

Si las empresas pueden, a través de la publicidad, el marketing y las relaciones públicas corporativas, legitimar sus comportamientos mafiosos; ¿por qué no se podría legitimar el de un criminal a través del arte? La pregunta tiene mucha validez, porque hoy: ¿quién está libre de pecado? Lo que hace Marlon Moreno, a través de su arte, es resaltar la realidad; lo que buscan las corporaciones, por medio de la publicidad, es ocultarla: ¿qué es peor?

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22 comentarios en ““El Capo” de Marlon Moreno Solarte.

  1. Sin duda de las mejores series de este género y estamos contigo capo desde Michoacán México donde vemos que pasa los mismo con un narcogobierno del que nadie quiere hablar

    • EL CAPO ES UNA HISTORIA,DIGNA DE EJEMPLO ,COMO LA VIDA Y EL CRUEL MEDIO DE LA POBREZA Y DESAMPARO FAMILIAR PUEDEN DAÑAR LA VIDA DE UN INOCENTE,EN UN MUDO CRUDO,CRUEL ES DE GRAN CONTENIDO HUMANO Y REPLETA DE VALORES APLAUDO DE PIE AL GRAN MARLON MORENO, PORQUE EL CAPO ES LO MEJOR QUE VI EN LA VIDA, APRENDI MUCHAS COSAS BUENAS DEL PERSONAJE,HAY QUE VERLA.

  2. Hola Marlon Muchas felicidades por tus peliculas, soy gran seguidora de tan prestigioso grupo, lamentablemente no he podido ver el capo 3, sera posible saber como hago para verlo por internet.?
    las paginas que abri solo embasuraron mi compu, quisiera alguna pagina segura, te deseo muchos exitos, recibe un gran abrazo y besos desde Venezuela.!

  3. Sin duda estoy completamente de acuerdo en todo lo dicho, si hay doble moral? Todos lo sabemos y se quejan por cuestiones artisticas cuando las condiciones en muchos paises y su forma de “tratar al pueblo” es la peor, y aun asi lo hn expuesto en la pantalla y es bien recibida, yo en lo personal estoy muy contenta por el trabajo tan bueno que hiciste en “el capo” que de verdad fue un personaje que ppr el principio aborreces por su manera de actuar pero terminas enamorada del personaje y admirandolo y quizá no x ser el malo o bueno, por su honestidad en hacer y decir lo q cree… Yo quiero la 4 me quedé con muchas ganas de mas y no entiendo como alguien puede ofenderse cuando la realidad de la cultura de muchos países esta por los suelos y los politicos nos dan un claro ejemplo que ellos son los que nos ofenden con sus teatritos de alto mando..
    Solo me queda pedirte que sigas haciendo tu trabajo que lo haces.y trasmites lo que realmente es…

    En

  4. simplemente la verdad el pueblo colombiano y me atrevo a decir el resto de humanidad, es un pueblo completamente doble moralista , culpando este movimiento artistico como un hecho de criminalidad, cuando la realidad es peor aun de lo que se cuenta, apoyo la igualdad humanitaria donde se cuente atravez de una serie, una parte de lo que el estado no quiere q sepamos, y aun asi, quedarnos callados ante la problematica de nuestros dias.

  5. Lo mismo sucede en mi pais Venezuela, puros malandros y corruptos, narcotraficantes de cuello bien blanco. Se escudan diciendo que este tipo de series es dañina a la sociedad, es tan acertado el comentario de Marlon Moreno cuando habla de la doble moral de estos personajes de los Gobiernos… Felicito a este actor por tan buena serie y yo particularmente espero con muchas ganas El Capo 4.

    • Particularmente me he quedado sorprendida y súper conforme con esta serie es verdad pura y sentimientos intensos eso es vivir. En realidad no se a que se conecta, pero los críticos y moralistas son los primeros que se prestan a nivel mundial a hacer obras por la izquierda . Sin desperfectos por mi harían 100 entregas 3,4, 5…

  6. Una cosa es el actor y su capacidad como tal al desarrollar un personaje, lo cual nadie niega que en Marlon Moreno es bastante destacable, nadie critica al actor, al contrario se reconoce y se admira. El punto aquí es el enfoque que se le da a la historia, en las películas que se mencionaron en el articulo, las cuales se convirtieron en clásicos, tienen un fondo compartido y es de cierta manera mostrar lo que NO se debe hacer incluso con visos de documento, la indignación en Colombia, hipócrita u honesta es porque estas telenovelas hacen apologias a las mafias y el narcotrafico, dibujándolas como un camino a seguir, ese es el punto, la intención, no los actores, ni siquiera la historia en si; lo cuál es lógico si tomamos en cuenta quienes patrocinan ese tipo de producciones, para nadie es un secreto que la mafia política y de narcotrafico son los dueños de los medios, por ende ellos buscan justificar, incluso imponer como un modelo a seguir ese tipo de actividades y comportamientos, pretendiendo que son sucesos naturales e inherentes a nuestra sociedad.

  7. Quisiera en algun momento de mi vida poder conocer a Pedro Pablo Leon Jaramillo personalmente y hacerle saber que tuvo una responsabilidad muy grande cuando protagonizo cada capitulo de su historia, desde el momento en que entendi su personalidad cambio la mia y enseño a ser como el pero temiendole a dios la unica diferencia… Entendi lo que antes ignoraba y causo un impacto muy fuerte en mi vida, eso es una gran responsabilidad y eso lo valoro de el Señor Marlon Moreno en algun momento de mi historia espero que usted mi idolo tambien aprenda algo de mi cuando cuando con la misma inteligencia o superior que caracteriza a Pedro pablo yo alcance y demuestre que puedo evitar varios errores que tal vez su historia muestra ahi en ese punto tendre una meta cumplida en mi vida.. saludos desde Venezuela.

  8. hola muy buen articulo esta la verdad no solo de colombia si no de muchos otros paises, yo de las narco novelas como les llaman trato de verlas de la manera mas positiva y espero la serie el capo continue ya que nos dejo en mucha curiosidad la forma en que se dasarroyo esta ultima . suerte y felicidades por este articulo

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