“True Detective”, Primera Temporada, La Cúspide de HBO

Jean Renoir y Alfred Hitchcock tenían como base de su cine el hacer películas que fueran interactivas, que crearán una comunicación entre el espectador y su obra, obligando a tener un “diálogo emocional” más que un discurso unidireccional. En breve, hicieron filmes que obligan al espectador a participar. Producto de esto, en ellos se deja de consumir pasivamente y se convierte a la audiencia en parte de la narrativa. Steven Spielberg decía algo demasiado similar, y John Ford le gustaba que su trabajo llevará a su audiencia a pensar por sí misma.

True Detective“, de HBO, en su primera temporada, cumple a cabalidad cada uno de los postulados de los maestros y, por eso, además de su descomunal éxito, es una de las obras más importantes del audiovisual televisivo de todos los tiempos. Más aún, es un grito y acto de rebeldía, de reclamación artística, en medio de una sociedad fascinada por el consumo masticado, ligero y hasta idiota, que ha llegado a dominar las carteleras de cine mundial, así como las grillas de programación de todo el planeta.

True Detective Poster
True Detective Poster

Todo se ha dicho sobre esta serie y, la verdad, todo es cierto: está maravillosamente actuada, filmada, decorada, musicalizada; en fin, una obra de arte televisiva magnánima. Sobra lo que acá podamos decir sobre estos tópicos, tan justamente alabados por todos lados. Pero, donde se encuentra un cierto espacio para analizar “True Detective”, es en la escritura, dado que a gusto de este blog, es en los ocho textos de su creador, el enorme Nic Pizzolatto, donde radica todo el poder del seriado.

Y es que la historia desarrollada tiene como objetivo hacernos parte de la trama y, podríamos decir, de la investigación. En ningún momento se nos explica o cuenta qué es lo que sucede. No hay una voz en off (elemento usado de la forma más barata posible en la actualidad), que nos indique en qué parte del trabajo policíaco estamos. No hay nada de esas trampas. Vamos descubriendo los hechos, casi a la par que los protagonistas y, junto a ellos, debemos ir organizando el rompecabezas que los llevará a dar con la organización detrás de los crímenes. Y eso solo tiene un adjetivo posible: maestría narrativa.

Rust Cohle y Martin Hart
Rust Cohle y Martin Hart

Más aún, el éxito de la serie, más de 11 millones de espectadores por capítulo, en una cadena de cable, es muestra de que no hay excusas para no hacer buen cine, sea para la pantalla grande o la chica. “True Detective” no es una serie fácil de ver. Es un programa que lo involucra a uno con la concatenación de los hechos. No se puede perder un momento, no se puede saltar un capítulo, cada frase está interconectada con algo a suceder más adelante.

En el área de los diálogos, por dar un ejemplo, tal vez el momento más brillante es al Cohle (Matthew McConaughey) decir en la charla con los otros dos policías: “alguien me dijo alguna vez que el tiempo es un circulo plano”. Capítulos después, en medio de un momento cumbre de la trama, se nos muestra al autor de tan particular sentencia y es, a todas luces, una sorpresa. Pero más allá del impacto, tiene la fuerza de rebelarnos mucho del personaje.

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Cuando el detective escucha esa frase, realmente no es alguien diciéndosela, es una persona que la lanza al aire, casi que un loco gritando incoherencias. Quiere decir eso, entonces, que Cohle la escuchó, la recordó y la analizó, llegando a desarrollar toda una teoría filosófica a partir de ella. Nosotros la escuchamos en el mismo momento que él, y ni siquiera nos recordamos de que la había mencionado unos capítulos antes. Dice esto todo sobre la inmensa profundidad del personaje, sobre la capacidad para captar cualquier detalle y, tal vez, el por qué es tan buen detective sin decirnos o mostrarnos nada a los espectadores. Obliga entonces la historia, a los espectadores, el forzarnos a  hacer cada una de esas deducciones y poner toda esa construcción en nuestras mentes.

Podríamos resaltar dos momentos más que sustentan lo acá postulado sobre la escritura de la serie. Uno, la contradicción experimentada entre lo contado y lo sucedido en cierta circunstancia de gran relevancia para la historia. Cohle y Hart (Woody Harrelson) acometen un acto ilegal. Cuando los detectives que los entrevistan les preguntan sobre eso, ambos cuentan la misma historia inventada, perfectamente sincronizada; al tiempo que unas imágenes nos dejan ver que lo acontecido fue muy diferente.

Un momento cumbre
Un momento cumbre

Impactante secuencia porque se explota al máximo la condición de audio-visual de este arte, dado que la discordancia nos obliga a seguir dos líneas opuestas: mientras Escuchamos las palabras de ambos, tenemos que estar organizando todo el tiempo la mentira por ellos dicha; pero, al mismo tiempo, tenemos que estar Viendo con atención lo que los dos están haciendo, pues es lo que realmente sucedió. Pero más allá de eso, la escena nos deja ver, sin decirlo o mostrarlo jamás, que ambos detectives orquestaron todo, obligándonos a crear en nuestra mente toda esa secuencia.

A eso se referían exactamente los maestros del cine con lo de que hay que hacer parte de la narración al espectador. La serie nos fuerza a convertirnos en cineastas, en nuestra mente, ejecutando por nosotros mismos la escena de los dos elaborando la mentira que tapará sus actos. Esa secuencia, de los dos haciendo eso, no está en la pantalla, no lo dicen en los diálogos; pero todos los espectadores la tienen en su cabeza. Exactamente lo mismo que sucede con Cohle analizando la frase del mundo como un circulo plano.

El Interrogatorio.
El Interrogatorio.

El segundo gran momento es el  final de toda la entrevista de Rust con los dos detectives. Decía el gran Alfred Hitchcock que las mejores escenas de diálogos se logran cuando un personaje está pensando una cosa diferente a lo que está hablando. Durante el interrogatorio de Martin (Woody Harrelson), el personaje pone las cartas sobre la mesa inmediatamente y les pregunta a los detectives: “qué estamos haciendo acá”, creando con eso un dialogo directo y frentero entre todos.

Pero, durante el de Rust; es claro que quien está investigando es él y no los detectives que indagan sobre su vida. Lo que hace el protagonista, durante toda la conversación, es sacarle información a ambos policías para volver al caso que lo tiene obsesionado por casi dos décadas y eso se nos deja ver, se nos plasma en la pantalla cuando al final del interrogatorio sale él de las oficinas de la policía y va a buscar a su antiguo compañero, para terminar el trabajo que dejaron inconcluso. Una vez recopilada la información adicional necesitada, es hora de actuar. Durante todo el tiempo, los espectadores e investigadores creíamos que Cohle estaba siendo investigado; cuando la realidad era todo lo contrario.

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Martin Hart

Toda la narrativa se mueve en ese sentido: dejando pistas e ideas para que los espectadores las juntemos, pudiendo dar nuestro propio aporte a lo visto en la pantalla con nuestra imaginación. Y eso es lo que parece una enorme genialidad. Como un complemento perfecto, que ayuda a elevar nuestra imaginación, es de resaltar el que la escritura sea brutalmente realista al abarcar el proceso detectivesco durante un periodo largo, dejando ver cómo el caso afecta la vida de ambos personajes, explorando sus contradicciones, defectos, talentos, tristezas, alegrías; logrando hacer del thriller de HBO un poderoso drama, capaz de hacer identificar a cualquiera en profundidad con los personajes.

Durante ocho poderosos episodios, la escritura de esta serie sorprende a cualquier espectador desprevenido. Lo atrapa, casi que lo secuestra y lo obsesiona con el acontecer de este trabajo policíaco. Es alucinante ver cómo hacen a la audiencia parte de la investigación, sin que se de cuenta ella de que está ya perdida esperando el desenlace de lo hechos y que, por lo tanto, está adicta a cada capítulo. Lo escrito por Nic Pizzolatto permite que, al igual que lo hicieron los grandes maestros del cine con sus películas, se experimente algo mágico al momento de sentarse frente a la pantalla y es esa sensación maravillosa de creer que no se está viendo “True Detective”, sino que se está viviendo en el mundo de “True Detective”. Realmente difícil superar esta cúspide alcanzada por HBO.

True Detective
True Detective


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8 comentarios en ““True Detective”, Primera Temporada, La Cúspide de HBO

    • Es la idea con el post: que vuelvas a verla. Es increíble como con cada visionado adicional, se van encontrando más cosas y, por ende, haciéndose una mejor serie. Gracias por tu comentario. Espero nos des tus opiniones de tu segundo visionado.

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