Mis Once Series.

No son las más importantes. Tal vez, ni siquiera sean las mejores. Pero fueron las que más mella hicieron en mí vida. Once series que me marcaron y, sin duda alguna, afectaron mi proceso de maduración y mi comportamiento como adulto. Al igual que pasa con el proceso de apreciación cinematográfica, el televisivo es uno completamente subjetivo, así que acá lo único que importa es el por qué de la escogencia de estas once. Todos los comentarios son válidos y todas las críticas acertadas, bajo ese esquema.

THUNDERCATS
THUNDERCATS

Los “Thundercats” es la serie que más recuerdo y, a esta edad adulta, más respeto de todas las que vi mi infancia. Y digo eso a pesar de que creo ciegamente que los dibujos animados nacieron a la vida en el momento que sus creadores se comieron un par de ácidos y empezaron a mirar a sus gatos caseros. Pero, independiente de todo, el hecho de humanizar felinos es una idea desde el punto de vista narrativo, maravillosa. La agilidad, la elegancia en sus movimientos y la belleza física de estos animales, entrega todos los elementos para crear personajes entrañables y, sobre todo, escenas de acción maravillosas. La historia era rebuscada, pero funcionaba a la perfección. Desde mi punto de vista, los “Thundercats” fue la serie más arriesgada artísticamente, puesto llevó la fábula a un punto más allá del tradicional. Los animales de Disney eran bellos seres que hablaban y nos enseñaban sobre lo lindo de la vida; los “Thundercats” era todo lo que de niño queríamos ser: ágiles, sagaces, trepadores. Una serie imperdible, con una animación impactante para su época. Merece un digno remake.

SAVED BY THE BELL
SAVED BY THE BELL

La serie más pendeja que he visto en mi vida. Quentin Tarantino la describió como una comedia con la que nunca nadie se ha reído; pero de la que nunca nadie se ha perdido un capítulo. Porque es que había una magia en ella que realmente hipnotizaba a las audiencias. Zack era un ídolo absoluto y para cualquier niño era todo un modelo a seguir. Medio mundo se enamoró de Kelly, quien era el canón perfecto de belleza para sus días. Luego las sociedades cambiaron y ella también, haciéndose ver más atractiva aún. La serie estaba hecha para el lucimiento de su protagonista principal, quien era el ser más completo en la historia de la humanidad: era cantante, guitarrista, pianista, organizador de fiestas, excelente en sus notas, gran jugador de volleyball… Una serie que vista en nuestros días no sobrepasa el calificativo de patético, pero que de niño hace creer que la adolescencia debe ser como ellos la muestran. Incluso, la ridícula idea, tan arraigada en nuestra generación, de que los “nerds” eran los bobos de la sociedad, en gran parte debió de salir de esta producción.

The X-Files
THE X-FILES

Fue un hito televisivo y una epifanía personal: teorías de la conspiración, instituciones que ocultan información, gobiernos que engañan a sus pueblos… todo eso material con capacidad de mandar a un psiquiátrico a una persona en etapa de maduración. Pero, de lejos, lo que más me asombró de la serie fue la relación entre Scully y Mulder. Una relación que rompía el molde de cualquier categoría: Fox y Dana se querían más que lo hacen los mejores amigos y se amaban más que cualquier pareja, pero no era ni amigos ni pareja. Eran algo más. Solo ella podía llegar a él, el más brillante agente; y sólo él podía hacerle ver un mundo nuevo a ella, la más inteligente científica. Ninguna declaración de amor alcanzaba para ellos dos. La serie trataba una historia única, liderada por una pareja sin paralelos, realizada con un presupuesto alucinante que se notaba en cada capítulo. Esa mezcla de paranoia y amor genera un inmenso grado de impresionabilidad en las personas jóvenes.

Batman: The Animated Series
BATMAN: THE ANIMATED SERIES

Siempre he creído que la mayor deuda de Christopher Nolan, haciendo referencia exclusiva con esto a su trilogía de Batman, es a esta serie. La animación, lanzada en 1992, tuvo como principal influencia las películas de Tim Burton y el inmenso drama que Frank Miller había plasmado en los icónicos cómics “The Dark Knight Returns” y “Batman Year One”. Bruce Wayne es un personaje complejo, con traumas inmensos que lo llevan hasta el extremo de crear Batman, causado por el drama de perder a sus padres en la infancia. Una escena antológica es cuando él se enamora y le suplica a sus padres, hablándoles en la tumba, que lo perdonen por querer detener su lucha contra el crimen, puesto que lo que quiere compartir su vida con la mujer que ama. Toda la serie se diseño en un mundo art deco muy influido por el expresionismo alemán de la pasada década de los 20, insertado desde los créditos al principio, que le daba una aire novedoso a la ciudad, convirtiéndola en una de las representaciones más fieles al film noir clásico de mediados del siglo pasado. Una animación visualmente poderosa y profundamente densa, que acaba con cualquier infancia, puesto lo coloca a uno frente a ese lado de la humanidad, más triste, solitario, lleno de problema, que por algún motivo deseamos no visitar y tratar de ignorar, en vez de enfrentar.

The Simpsons
THE SIMPSONS

Fue, increíble decirlo, la familia que puso al mundo entero de cabeza. La creación de Matt Groening para FOX fue la serie animada más impactante jamás realizada, especialmente en sus primeras temporadas. Si Batman fue la complejidad humana hecha dibujos; “Los Simpson” fueron la inteligencia al máximo. Situaciones imposibles pero hilarantes, diálogos impredecibles y brillantes, apariciones estelares en situaciones bizarras. Todo eso hizo que durante un tiempo la serie fuera magia pura. Nadie ha podido retratar y criticar nuestra sociedad como lo hicieron ellos. Nadie ha podido tocar tantas fibras sensibles de nuestra civilización y ser aplaudido precisamente por ello. El sistema educativo, policial, económico, empresarial, mediático, la sociedad de consumo: todo, absolutamente todo fue puesto al descubierto por esta serie, haciéndonos reír en medio de sus disertaciones disfrazadas de comedia. Decenas de capítulos clásicos inolvidables que le abrieron los ojos a toda una generación y que mataron la inocencia de medio mundo frente a la sociedad que creíamos conocer.

SEINFELD
SEINFELD

La serie sobre nada que hablaba sobre todo. Nunca la condición humana se había colocado tan en evidencia en la televisión, y en situaciones hilarantes. Es imposible no sentirse identificado en gran parte de las situaciones relatadas, descubriéndonos en nuestra esencia más básica. Uno de los elementos que más llama la atención, hasta el día de hoy, es la perfección en el casting. No sólo sus cuatro principales, sino el innumerable número de secundarios que estuvieron alrededor de las nueve temporadas, fueron todas elecciones perfectas. Una marca de “Seinfeld” es que nunca tuvo invitados estrellas; pero si convirtió a sus invitados en estrellas. Es imposible no identificar, a través de cada capítulo, las pautas que en la serie eran tan graciosas, como dramas humanos reales, cambiando la vida de una persona que la ve en su adolescencia. Es una forma de madurar a través de la televisión.

THE SOPRANOS
THE SOPRANOS

Es cierto: la serie no se inventó la televisión. Más aún, como acá hemos postulado, antes de ella hubo obras maestras de la pantalla chica. Pero “The Sopranos” si la cambió por completo, a como la habíamos conocido hasta ese momento. Una serie que se mostraba por encima de todo lo anterior. Su calidad cinematográfica, sus personajes inolvidables, su exploración de una generación llevada por alcanzar todo los soñado por nuestros antepasados y, aún así, sentirnos infelices. El programa deja una huella imborrable en quien la ve, porque después de ella es imposible entretenerse con cualquier cosa. Se gradúa uno, inmediatamente la acaba, en apreciación cinematográfica avanzada. Realmente una exquisitez de programa, que lo aleja a uno por completo de toda la televisión basura, haciéndolo inmune a sus idioteces; pero que también, desenmascara la sociedad como una corrupta e ilegal, con afán inmenso de dinero. El sueño americano hecho trizas.

Breaking Bad
BREAKING BAD

Una vez me preguntaron el por qué me gustaba tanto “Breaking Bad“, y la única manera que  tuve para responder a esa pregunta, de manera que pudiera abarcar toda la majestuosidad que hay en ella, fue diciendo: “es un drama en el que se puede ver cómo Ned Flander se transforma en Michael Corleone”. Un viaje dramático más alucinante que el que producía las drogas por los personajes creadas. Un relato elegante, con una cinematografía majestuosa, una actuaciones brillantes de cada uno de los personajes, que al igual que con “The Sopranos”, elevan el gusto cinematográfico y televisivo de quienes la ven. No obstante, la serie se mantiene como un perfecto drama televisivo, que en la edad adulta confirma lo que las otras manifestaciones artísticas nos habían venido descubriendo: el mundo está podrido y se hace más plata envenenando a nuestros niños que educándolos.

HOUSE OF CARDS
HOUSE OF CARDS

Otra producción que cambió todo el panorama televisivo. Una narrativa impresionante que mezcla las conversaciones con el público, adaptando con maestría el recurso implementado por Shakespeare en su “Richard III“, en medio de unos diálogos brillantes e inteligentes, en donde jamás se rebela el plan orquestado por sus dos personajes principales. La fuerza que impulsa todo el drama en la serie jamás es contado al público, y por el contrario, es nuestra obligación ir descubriéndolo a medida que los hechos se van dando. Y eso es maestría a la hora de contar una historia. Después de ver “House Of Cards“, uno no le vuelve a pedir a un político nada. No se espera nada de ellos. Se sabe, simple y llanamente, que ellos están allí por su afán de poder. Claro, en la tercera temporada trataron de matizar un poco esto y convertirlo en algo políticamente correcto; pero tal vez era muy tarde.

TWIN PEAKS
TWIN PEAKS

La obra maestra de un maestro del cine, el señor David Lynch. “Twin Peaks” sobresale sobre todas las series anteriores por una razón única: rompe todos los moldes. Verla es abrir la mente a nuevas fronteras. Diseñada como una novela televisiva, la serie cuenta una historia enrevesada a través de un universo propio, original e irrepetible, en el que se nota la mano de un verdadero artista detrás de cada plano. Una serie que parece bizarra, pero que en ningún momento lo deja perder a uno, permitiéndole al espectador experimentar nuevas formas de contar una historia. En una frase de unos de los productores de la serie, que logra captar toda la majestuosidad de lo puesto en pantalla, es válido decir que en esta producción “Lynch lograr hacer que lo ordinario se vea extraordinario”. Algo irrepetible.

THE WALKING DEAD
THE WALKING DEAD

La serie más visceral del mundo. Una genialidad sin paralelo en cuanto a crítica social se refiere. “The Walking Dead” nos deja ver, a través de la creación de un mundo apocalíptico dominado por los zombies, los inmensos males que como sociedad estamos cometiendo hoy. La serie va más allá de una lucha por la supervivencia asesinando cadáveres andantes, “walkers”: es un análisis profundo de la condición humana y los desastres que como especie podemos llegar a acometer. Cuando se profundiza en la serie y su discurso, escondido en la montaña rusa de emociones que es cada una de sus temporadas, se genera una maravillosa conciencia sobre el entorno en el que se vive.

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3 comentarios en “Mis Once Series.

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